diumenge, 28 de gener de 2007

Las babas del diablo

Carrer Tallers, Barcelona - Gener de 2007

De la Serie Instantànies (III)
Fotos realitzades amb una compacta Fuji F31


Entre las muchas maneras de combatir la nada, una de las mejores es sacar fotografías, actividad que debería enseñarse tempranamente a los niños pues exige disciplina, educación estética, buen ojo y dedos seguros.

Las babas del diablo (1959)
Julio Cortázar


Ahir a la nit em trobava llegint el conte de Julio Cortázar. Havia arribat a ell a través de BlowUp, i el perquè de tot això és una història una mica llarga d’explicar. La qüestió es que em vaig quedar capturat per la història i per el flux de les paraules de Cortàzar. Em vaig trobar amb la frase que acabo de citar-vos –i alguna més d’impagable sentit- i vaig voler que quasi mai s’acabés aquell conte curt... Més tard –ja de matinada- vaig ensopegar amb un text que comentava el conte i que explicava que aquest transcorria en dos escenaris –un exterior i un d’interior- l’exterior era l’Ille de Saint Louis de Paris, el final del Quai de Bourbon. Seguint la meva investigació –que no us detallo més- vaig arribar a la conclusió de que jo havia fotografiat l’escenari de Cortázar! Sí, la placeta on es trobava la dona prima i esvelta... i el nano adolescent, jo l’havia fotografiat, era el vèrtex de l’illa i jo l'enquadrava des d’un pont proper, sense saber que any i mig després llegiria el conte i reconeixeria el lloc a través de la meva fotografia.

El text de Cortazar seguia així:


Después seguí por el Quai de Bourbon hasta llegar a la punta de la isla, donde la íntima placita (íntima por pequeña y no por recatada, pues da todo el pecho al río y al cielo) me gusta y me regusta. No había más que una pareja y, claro, palomas; quizá alguna de las que ahora pasan por lo que estoy viendo. De un salto me instalé en el parapeto y me dejé envolver y atar por el sol, dándole la cara, las orejas, las dos manos (guardé los guantes en el bolsillo). No tenía ganas de sacar fotos, y encendí un cigarrillo por hacer algo; creo que en el momento en que acercaba el fósforo al tabaco vi por primera vez al muchachito.
Lo que había tomado por una pareja se parecía mucho más a un chico con su madre, aunque al mismo tiempo me daba cuenta de que no era un chico con su madre, de que era una pareja en el sentido que damos siempre a las parejas cuando las vemos apoyadas en los parapetos o abrazadas en los bancos de las plazas. Como no tenía nada que hacer me sobraba tiempo para preguntarme por qué el muchachito estaba tan nervioso, tan como un potrillo o una liebre, metiendo las manos en los bolsillos, sacando en seguida una y después la otra, pasándose los dedos por el pelo, cambiando de postura, y sobre todo por qué tenía miedo, pues eso se lo adivinaba en cada gesto, un miedo sofocado por la vergüenza, un impulso de echarse atrás que se advertía como si su cuerpo estuviera al borde de la huida, conteniéndose en un último y lastimoso decoro...


Si voleu conèixer tota la història, o perquè Las babas del diablo, o què te a veure amb tot això la fotografia, tindreu que llegir el conte sencer.

7 comentaris:

Belnu ha dit...

La història és genial, muy cortazariana...

Dante Bertini ha dit...

bueno, he podido entar a tu blog, aunque no desde mi link...debo tener algo mal configurado...
de "las babas del diablo" salió "blow up", la mítica -y algo pesada- película de antonioni, con david hemmings y la vanessa redgrave en plan maravillosa...supongo que es la peli de los fotógrafos algo maduros, verdad?
estuve a punto de usar tu foto del cementerio para ilustrar mi charla sobre la poesía de barroeta en el blog, pero pensé que podría molestarte...es que coincidieron tanto en el tiempo que pensé que debían estar juntas...

toni.b ha dit...

Blowup la vi hace bastantes años. El sábado conseguí una copia en DVD, y leyendo sobre ella, acabé encontrádome el cuento de Cortázar, que para mi era desconocido.

Hace años, cuando vi la pelicula me pareció interesante pero también me quedé con la misma sensación que tu describes Cachodepan. Tengo ahora pendiente el re-visitarla.

El cuento de Cortazar es otra cosa: me ha deslumbrado.

Gracias a los dos por vuestros comentarios.

pd para cachodepan: no dudes en absoluto el usar alguna foto del blog, no me molestará en absuluto.

hugo solo ha dit...
L'autor ha eliminat aquest comentari.
Osselin ha dit...

M'agrada el teu blog i els teus comentaris et convido a veure el meu:
http://www.fotopoemas-osseliln.blogspot.com/
Gràcies

IF ha dit...

Una historia muy al estilo de lo que Cortázar escribía, sí señor. Esas coincidencias algo mágicas y algo intrigantes...

En mi caso, fue primero Cortázar y después Antonioni. Devoré 'Las babas del diablo' y el resto de sus cuentos (dos volúmenes en Alfaguara) en un santiamén. Te recomiendo, si te gustó, que leas otras perlas, como 'Continuidad en los parques' o la extraordinaria 'El perseguidor'.

Saludos!

Amalia Pedemonte ha dit...

Muy buena la selección del cuento de Cortázar...
Por cierto, uno de sus mejores cuentos, "Las babas del Diablo"

Saludos, Aquileana